Los bancos centrales del G20 comienzan a acumular Bitcoin como activo de reserva estratégico
Un informe confidencial del BPI revela que al menos siete bancos centrales han adquirido posiciones en Bitcoin durante los últimos 18 meses, en un giro sin precedentes en la política monetaria global
Los bancos centrales del mundo, durante décadas bastiones del conservadurismo monetario, han comenzado a incorporar Bitcoin a sus carteras de reservas internacionales en lo que analistas del Fondo Monetario Internacional describen como «el cambio más significativo en la arquitectura monetaria global desde Bretton Woods».
Según documentos del Banco de Pagos Internacionales (BPI) a los que ha tenido acceso este diario, al menos siete miembros del G20 —incluyendo Brasil, Japón, Suiza, Singapur y tres países europeos que no han sido identificados públicamente— mantienen posiciones en Bitcoin que en conjunto superan los 47.000 millones de dólares a precios actuales.
La revelación llega en un momento en que el precio de Bitcoin ha superado los 280.000 dólares por unidad, un nivel que hace apenas tres años parecía pertenecer al terreno de la especulación más desaforada. Sin embargo, para los responsables de política monetaria consultados, la decisión responde menos a la apreciación del activo que a consideraciones geopolíticas profundas.
«No se trata de rendimiento. Se trata de soberanía», explicó bajo condición de anonimato un alto funcionario del Banco Nacional de Suiza. «En un mundo donde las reservas denominadas en dólares pueden ser congeladas con una orden ejecutiva, Bitcoin ofrece algo que ningún otro activo proporciona: neutralidad geopolítica».
El movimiento ha generado un intenso debate interno en el Banco Central Europeo, donde la presidenta Christine Lagarde —históricamente escéptica hacia los criptoactivos— ha convocado una sesión extraordinaria del Consejo de Gobierno para la próxima semana. Fuentes cercanas a la institución señalan que la discusión no versará sobre si adoptar una posición en Bitcoin, sino sobre su magnitud y el marco regulatorio que la acompañará.